El antiguo arte de componer equipos de música

La máquina del tiempo

Ars Antiqua Audio nace del deseo de compartir una pasión: la música y su reproducción a partir de sistemas electroacústicos. Aunque llevamos más de 20 años dedicándonos profesionalmente al audio, nos sigue conmoviendo la asombrosa facultad que posee un buen equipo de retornar a la vida momentos musicales del pasado, una capacidad que le otorga cualidades de máquina del tiempo. Sabemos que objetivamente se trata de un ejercicio de ilusionismo, pero también existe en dicho acto un halo de rito existencial, trascendente, que llega a suponer una forma de resurrección artística de interpretaciones pretéritas e incluso de músicos fallecidos: quien hoy escucha en óptimas condiciones un concierto dirigido por Sergiu Celebidache con la Orquesta Filarmónica de Munich en la década de 1990 o a Miles Davis acariciando el domeñado sonido de su trompeta en los años 50 está siendo testigo de un hecho que contradice las leyes de la física y de la razón.

Melómanos versus audiófilos

Nuestro acercamiento a los equipos de música no se debe a una incondicional admiración por los alardes tecnológicos, sino por las aptitudes que algunos sistemas poseen para recrear el hecho musical. Entendemos el audio no como un fin en sí mismo sino como un medio para llegar a la música: eso es lo único relevante. Por ello ante la eterna pregunta… ¿Fuente analógica o digital? Nuestra respuesta es ambas, evidentemente. Tan erróneo sería negar la soberanía musical de un buen giradiscos como la actual excelencia y versatilidad de una fuente digital de última generación. Lo que importa es concertar adecuadamente un conjunto de elementos acústicos y electroacústicos cuyo ensamble resultante sea capaz de comunicar emociones, de transmitir entusiasmo, de expresar el contenido artístico esencial de cada interpretación musical. Por ello nuestra selección de marcas está basada en los principios anteriormente descritos, con especial atención a que el carácter de cada una de ellas sea concordante con el resto.

¿Arte?

¿Es legítimo hablar del arte de componer equipos de música? Existe siempre en este resbaladizo terreno una duda razonable, connatural al propio término arte. Nuestra posición, sin embargo, es afín a la de Marcel Martin cuando afirma que arte es una “actividad en la que prima la selección y el ordenamiento” es decir, busca la consecución de un objetivo a partir del empleo de ciertos recursos de una manera determinada y de un criterio artístico concreto. Por tanto desde esta perspectiva es perfectamente lícito utilizar la palabra arte en la composición de equipos de música, del mismo modo que se aplica a otras actividades creativas cuyo resultado incide en nuestra sensibilidad a través de la percepción y provoca una emoción en nuestro espíritu, nos abre una puerta por la que la mente puede viajar, soñar despierta. En Ars Antiqua Audio sabemos que hemos alcanzado nuestro objetivo cuando conseguimos que nuestros clientes viajen en esa máquina del tiempo que constituye un gran equipo de audio.